Experiencia Mahdía.
Escrito por Rubén Tamboleo García   
Jueves, 05 de Agosto de 2010 09:02

Si alguien me cree, diré que lo más importante han sido las clases, y por eso no puedo más que empezar agradeciendo a Maimouna Hached el clima de trabajo que hemos tenido en el aula del Grupo 2 (y la amistad que hemos forjado fuera de ella). También a Faouzi Kamoun y Taha Driss la labor realizada junto a Yolanda Domínguez en el más gratificante de los talleres, el de escritura, en el que hemos contemplado a jóvenes promesas del hispanismo tunecino realizar un excelente trabajo, como exponente de todo el alumnado del Campus, siempre atento, amable, colaborador, y con muchas ganas de aprender.

Pero para los que no se lo hayan creído, diré que en las excursiones por el centro de la ciudad de Mahdía, de Monastir y de Sousse (gracias a Radhia Ben Ammar por su recibimiento el primer día y su compañía en ellas), la tele con Afif, la playa (mi espacio de encuentro con Hela Gallouz por no haber podido compartir aula), los cafés, las conferencias de Hedi Ouesleti, y los buenos ratos, con tantas y tantas risas, han sido lo mejor. Lo mejor que hemos conseguido un grupo de personas, profesores y alumnos, que hemos convivido creciendo humanamente, en un intercambio continuo sin dejar de pasarlo bien ni un momento, sin parar, y con pocas horas de sueño, de tal forma, que la única amargura ha tenido que ser la despedida.

Gracias a todos, de verdad, por haberme hecho sentir en casa, y espero que hasta muy pronto.

Un fuerte abrazo.